jueves, 2 de enero de 2014

El infeliz con mayor suerte



Si los besos fueran diamantes, yo encontré el más valioso sin buscarlo.

Maravilloso destino repleto de desconocidos, de conversaciones superficiales y algunas otras bastante aburridas, cerveza insípida y la peor elección de música, es lo que hoy suena un paraíso prometido solamente por unos días, gloriosa fortuna ser el pie que hace tropezar al azar.

Me encuentro a este par de chicas, extranjeras, joviales, disfrutando unas lindas vacaciones en mi país, mientras que yo internamente ardo de nostalgia, reflexiones abrumadoras y existencialismo estúpido, inducido por los últimos libros que había leído.

Al no tener absolutamente nada que perder, me acerco y de ahí en adelante todo pasó deprisa.

¿Qué sujeto tan infeliz va a un bar solo sin razón alguna?

El infeliz con mayor suerte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario