Si los besos fueran diamantes, yo encontré el más valioso sin buscarlo.
Maravilloso destino repleto de desconocidos, de conversaciones superficiales y algunas otras bastante aburridas, cerveza insípida y la peor elección de música, es lo que hoy suena un paraíso prometido solamente por unos días, gloriosa fortuna ser el pie que hace tropezar al azar.
Me encuentro a este par de chicas, extranjeras, joviales, disfrutando unas lindas vacaciones en mi país, mientras que yo internamente ardo de nostalgia, reflexiones abrumadoras y existencialismo estúpido, inducido por los últimos libros que había leído.
Al no tener absolutamente nada que perder, me acerco y de ahí en adelante todo pasó deprisa.
¿Qué sujeto tan infeliz va a un bar solo sin razón alguna?
El infeliz con mayor suerte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario